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18 de octubre de 2024

RUEDA DE PRENSA DIÓCESIS DE PLASENCIA DOMUND 2024

Sala de Prensa 'Papa Francisco' del Obispado, presentación a los medios de comunicación, de la Campaña del Domund 2024 ‘𝗜𝗱 𝗲 𝗶𝗻𝘃𝗶𝘁𝗮𝗱 𝗮 𝘁𝗼𝗱𝗼𝘀 𝗮𝗹 𝗯𝗮𝗻𝗾𝘂𝗲𝘁𝗲’

La Diócesis cuenta con un total de 37 misioneros, “que están anunciando el Evangelio y ayudando a los más desfavorecidos en 19 países del mundo” explicaba hoy Mayte González, Delegada de Misiones, en una convocatoria de prensa celebrada en el Obispado, con motivo de la 𝐉𝐨𝐫𝐧𝐚𝐝𝐚 𝐌𝐮𝐧𝐝𝐢𝐚𝐥 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐌𝐢𝐬𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐝𝐨𝐦𝐢𝐧𝐠𝐨 𝟐𝟎 𝐝𝐞 𝐨𝐜𝐭𝐮𝐛𝐫𝐞.

Ha contado además con la presencia del obispo de la diócesis, monseñor Ernesto Brotóns Tena y del misionero diocesano Isidro Izquierdo Calle, sacerdote misionero diocesano en Níger desde hace 13 años, «si le quitamos la dimensión misionera a la Iglesia, no sería una Iglesia. La Iglesia es misionera en sí misma. Yo no me entiendo como misionero yo sólo, no valgo para nada yo sólo. Soy misionero en la Iglesia. Como dice el lema de este año ‘Id e invitad a todos al banquete’ es el Señor el que nos envía a invitar al banquete de la Eucaristía, a la comunidad cristiana que es la Iglesia católica».

12 de junio de 2024

España sigue siendo líder en generosidad en misioneros y en colaboración económica

 Esta mañana Obras Misionales Pontificias (OMP) de España ha presentado su memoria de actividades de 2023. En ella se muestra cómo España ocupa el primer lugar en el ranking internacional en envío de misioneros, y el segundo puesto en envío de dinero a la misión a través de OMP, para ayudar al Papa en su labor evangelizadora. Serafín Suárez, misionero en Zimbabue durante 30 años, ha puesto rostro a los datos y ha animado a seguir colaborando con la misión.  


“Cuando leemos una Memoria, nos podemos quedar en la frialdad de los datos, pero a eso hay que ponerle cara”, ha explicado el misionero Serafín Suárez, que en treinta años en Zimbabue ha acompañado el crecimiento de la Iglesia local y ha llevado el Evangelio en una de las zonas más pobres de África. “El misionero siempre tiene que llevar dos manos abiertas: en una lleva la Palabra de Dios –es lo nuestro-, y en otra el pan nuestro de cada día, ambas se complementan”, ha explicado.

Este misionero extremeño del Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME) da fe de que las ayudas de OMP han ayudado mucho en la diócesis de Hwange. “He sido administrador, y he visto que los proyectos que se han pedido, se han realizado”. Por ejemplo, con el dinero del Domund se pudo reconstruir un hogar para ancianos de la diócesis que estaba muy deteriorado. O con el dinero de Infancia Misionera, se ayuda a 23 huérfanos en una casa diocesana con todo lo que necesitan. OMP también apoya a los misioneros con vehículos, fundamentales para las visitas a las comunidades, pero también importantes para llevar a los enfermos al hospital más cercano a 250 kilómetros.

Todo ello sería imposible sin el apoyo de tantas personas en España que apoyan la evangelización. “La misión es como un tapiz, lo que aparece es hermoso, pero sería imposible si detrás no hubieran nudos y cuerdas”. Y anima a seguir colaborando. “Las ayudas llegan y se está haciendo una gran labor a nivel de Iglesia y a nivel social, y es una gran ayuda para los misioneros”.

1.123 diócesis ayudadas cada año

Hwange es una de las 1.123 diócesis consideradas Territorios de Misión, en las que la Iglesia no es autosuficiente y por eso necesitan el apoyo de toda la Iglesia. Y el Papa se lo ofrece anualmente a través de su cauce oficial, Obras Misionales Pontificias. En España esta institución envió en 2023 (con lo recaudado en 2022 en las Jornadas del Domund, Infancia Misionera y Vocaciones Nativas) 13 millones de euros, que apoyaron 879 proyectos. España se convierte así en el segundo país que más colabora con las misiones a través de Obras Misionales Pontificias (por detrás de Estados Unidos).

Con lo recaudado en España y en todo el mundo, el Papa puede apoyar cada año a todos y cada uno de los Territorios de Misión de una forma equitativa, para que el Evangelio se pueda seguir anunciando hasta los confines de la Tierra. “No somos una ONG que sale al paso de las necesidades, somos la parte de la Iglesia que ayuda a que el Santo Padre cumpla su obligación misionera”, ha afirmado José María Calderón, director de OMP.

La otra cara del tapiz: la animación misionera

Todas estas ayudas son el resultado de un trabajo de sensibilización misionera que OMP realiza a lo largo de todo el año, como parte fundamental de su carisma. “Nuestra principal tarea es la animación misionera, hacer conscientes a todos los cristianos de que la evangelización no es solo tarea de los misioneros, sino de todos los bautizados”, ha afirmado José María Calderón. ¿Cómo? A través de la oración, el ofrecimiento de los sufrimientos y la colaboración económica. Y sería imposible sin la implicación de las delegaciones diocesanas de OMP, presentes en todas las diócesis.

A lo largo de todo el año se han organizado en las diócesis españolas 81 conferencias y mesas redondas, 499 visitas a colegios, 154 vigilias de oración por los misioneros… OMP se dirige a niños y adultos a través de publicaciones periódicas, redes sociales. E incluso promueve el ofrecimiento de la enfermedad por la evangelización con lo que se conoce como “enfermos misioneros”. También impulsa la formación misionera con colaboraciones con universidades como la de San Dámaso, la Facultad de Teología del Norte de España o la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia.  

El país que más misioneros envía

Desde hace más de 10 años, Obras Misionales Pontificias actualiza una base de datos nacional de misioneros españoles, que unifica los datos de las diócesis y de las instituciones que envían misioneros, y año a año ofrece una fotografía fija de los misioneros españoles. España es el país que más misioneros envía: en la actualidad hay 9.932 misioneros, 6.042 en activo y 3.890 en España, colaborando con la animación misionera a la espera de nuevo destino. El 53% son mujeres, y provienen de 383 instituciones diferentes. La mayoría (66,27%) está en América, pero tiene presencia los cinco continentes. El país con más misioneros españoles es Perú (582), seguidos por Venezuela (448). Entre ellos hay sacerdotes –79 obispos y 7 cardenales-, y religiosos y consagrados, pero también hay 643 laicos.

Mira las intervenciones de P. José María Calderón y P. Serafín Suárez en la presentación de la Memoria de Actividades 2023.

Fuente: OMP España

27 de mayo de 2024

Encuentro del Papa Francisco con los directores nacionales de las OMP

 El Papa Francisco recibía este sábado a los directores nacionales de las Obras Misionales Pontificias, entre ellos el de España, reunidos en Roma para la Asamblea internacional, que cada año, por estas fechas, determina pastoral y económicamente la marcha de las mismas. Estas son las palabras que les ha dirigido:



“Doy la bienvenida con alegría a todos vosotros, que habéis venido desde más de ciento veinte países de los cinco continentes para la asamblea general anual de las Obras Misionales Pontificias. Saludo al cardenal Tagle, al secretario Mons. Nwachukwu, al secretario adjunto Mons. Nappa, presidente de las OMP, y a los cuatro secretarios generales: el liderazgo es bueno: un filipino, un africano y la salsa para la pasta, ¡un napolitano!

Estamos en vísperas de la Solemnidad de la Santísima Trinidad, que nos hace entrar en la contemplación del misterio de Dios: un misterio de amor que se ofrece, se dona, se consume totalmente por la salvación de la humanidad. Precisamente al contemplar esta obra de salvación, descubrimos tres características fundamentales de la misión divina desde el principio: comunión, creatividad y tenacidad. Reflexionemos sobre estas palabras clave, que son relevantes para la Iglesia en estado permanente de misión y más aún para nuestras Obras Misionales, llamadas ahora a renovarse para un servicio cada vez más incisivo y eficaz.

Primero que nada, la comunión. Cuando contemplamos la Trinidad, vemos que Dios es comunión de personas, es misterio de amor. Y el amor con el que Dios viene a buscarnos y salvarnos, enraizado en su ser Uno y Trino, es también el fundamento de la misionariedad de la Iglesia peregrina en la tierra (cf. Redemptoris missio, 1; Ad gentes, 2). Desde esta perspectiva, estamos llamados a vivir la espiritualidad de la comunión con Dios y con los hermanos. La misión cristiana no es transmitir alguna verdad abstracta o alguna convicción religiosa –y menos hacer proselitismo, menos aún–, sino sobre todo permitir que aquellos con quienes nos encontramos puedan tener la experiencia fundamental del amor de Dios, y podrán encontrarlo en nuestra vida y en la vida de la Iglesia si somos testigos luminosos de ello, reflejando un rayo del misterio trinitario. Sobre el proselitismo me gustaría contar una experiencia personal. Cuando estaba en una de las Jornadas de la Juventud, al salir del teatro donde había tenido lugar el encuentro, se acercó una señora que pertenecía a un grupo católico –ultra, demasiado, derechoso, ‘por el olor’ se veía eso– y la señora estaba con un chico y una chica y me dijo: ‘¡Santidad, quiero decirle que a estos dos los he convertido! ¡Los convertí!’. La miré a los ojos y le dije: ‘¿Y quién te convertirá a ti?’. Esta misión de conversión, hay grupos religiosos que llevan el catálogo de conversiones, eso es muy malo. Es solo una anécdota.

Por tanto, exhorto a todos a progresar en esta espiritualidad de la comunión misionera, que es la base del camino sinodal de la Iglesia de hoy. Lo subrayé en la Constitución Praedicate Evangelium y os lo reitero ahora también a vosotros, especialmente por vuestro proceso de renovación de los Estatutos. Es importante que los estatutos estén actualizados. Es necesario para todos un camino de conversión misionera y, por eso, es importante que haya oportunidades de formación personal y comunitaria para crecer en la dimensión de la espiritualidad misionera ‘comunional’. La misión de la Iglesia, en efecto, tiene como objetivo «dar a conocer a todos y llevarles a vivir la ‘nueva’ comunión que en el Hijo de Dios hecho hombre ha entrado en la historia del mundo» (Constitución Apostólica Praedicate Evangelium, I, 4). Y no olvidemos que la llamada a la comunión implica un estilo sinodal: es decir, caminar juntos, escucharnos, dialogar, discutir juntos, pero siempre en comunidad. Esto ensancha nuestro corazón y genera en nosotros una mirada cada vez más universal, precisamente como se subrayó en el momento de la fundación de la Obra de Propagación de la Fe: «No debemos apoyar tal o cual misión en particular, sino todas las misiones de mundo» (cf. Mons. Cristiani y J. Servel, Marie-Pauline Jaricot, 39).

La segunda palabra clave, la primera era comunión, la segunda palabra clave que les propongo es creatividad. Enraizados en la comunión trinitaria, estamos insertos en la obra creativa de Dios, que hace nuevas todas las cosas (cf. Ap 21, 5). Nosotros también participamos de esta creatividad y me gustaría decir dos cosas al respecto. La primera es que la creatividad está ligada a la libertad que Dios posee y nos da en Cristo y en el Espíritu. De hecho, «donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad» (2 Cor 3, 17). Lo que nos da la libertad es el espíritu. Leamos un poco los primeros capítulos de los Hechos de los Apóstoles, allí hay creatividad, allí está el Espíritu… Y por eso, por favor, ¡no nos dejemos robar nuestra libertad creativa misionera! En segundo lugar, como decía san Maximiliano María Kolbe, misionero franciscano en Japón y mártir de la caridad, ‘solo el amor crea’, solo el amor crea. Por eso, recordemos que la creatividad evangélica nace del amor, del amor divino, y que toda actividad misionera es creativa en la medida en que la caridad de Cristo es su origen, su forma y su fin. Así, con fantasía inagotable, crea modos siempre nuevos de evangelizar y de servir a los hermanos, especialmente a los más pobres. Expresión de esta caridad son también las tradicionales colectas destinadas a los fondos universales de solidaridad para las misiones. Y para ello debemos promoverlas, hacer entender que esta ayuda que yo doy, que cada cristiano da, hace crecer a la Iglesia y salva a la gente, y por tanto ayudar a esa participación no solo de las personas, sino también de los grupos e instituciones que, con espíritu de gratitud por las gracias recibidas del Señor, desean sostener tantas realidades misioneras de la Iglesia.

Y tercero, la tercera y última palabra es tenacidad, es decir, firmeza y perseverancia en los propósitos y en la acción. Podemos contemplar este rasgo también en el Amor de Dios Trinidad que, para realizar el plan de salvación, con fidelidad constante envió a sus servidores a lo largo de la historia y en la plenitud de los tiempos se entregó a sí mismo en Jesús. Así, la misión divina «es un incansable ir hacia toda la humanidad para invitarla al encuentro y a la comunión con Dios. ¡Incansable!» Tenacidad. «Por esto, la Iglesia seguirá yendo más allá de toda frontera, seguirá saliendo una y otra vez sin cansarse o desanimarse ante las dificultades y los obstáculos, para cumplir fielmente la misión recibida del Señor» (Mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 2024). Y esto hasta el martirio. Y sobre esto quisiera detenerme para agradecer a Dios por el testimonio de martirio dado, en estos días, por un grupo de católicos del Congo, de Kivu del Norte. Fueron masacrados simplemente porque eran cristianos y no querían convertirse al islam. Hoy existe esta grandeza de la Iglesia en el martirio. Y retrocedamos un poco, hace cinco años, en la playa de Libia, aquellos coptos degollados y de rodillas decían: ‘Jesús, Jesús, Jesús’. La Iglesia mártir es la Iglesia de la tenacidad del Señor que sigue adelante.

Por tanto, también nosotros estamos llamados a ser perseverantes y tenaces en nuestros propósitos y acciones. Y vivir también esta dimensión martirial con nuestro ejemplo. Vosotros, agentes de las Obras Misionales Pontificias, entráis en contacto con realidades, situaciones y acontecimientos muy diversos que forman parte del gran fluir de la vida de la Iglesia, en todos los continentes. Y entonces podemos encontrarnos con numerosos desafíos, situaciones complejas, pesadeces y cansancios que acompañan la vida eclesial. ¡No os dejéis desanimar! Aquí quisiera hacer un paréntesis para ver las debilidades de muchos de nosotros, hermanos y hermanas, que a veces hemos caído: por favor, seamos pacientes, tomémonoslos de la mano y acompañémoslos. Por favor, no os escandalicéis por estos deslices. ‘Me puede pasar a mí’, todos deben decir ‘me puede pasar a mí’: sed muy caritativos, muy delicados y esperad. Una de las cosas que a mí me toca del corazón del Señor es la paciencia: sabe esperar, sabe esperar. Miremos más los aspectos positivos y, en esta alegría que nace del contemplar la obra de Dios, sabremos afrontar también con paciencia las situaciones problemáticas, para no quedar prisioneros de la inactividad y del espíritu derrotista. ¡Tenaces y perseverantes, avanzad en el Señor! Y con los hermanos y hermanas que tienen deslices y caen, recordad que solo en una ocasión está permitido mirar a una persona desde arriba, una sola: para ayudarla a levantarse. Siempre este gesto con los hermanos y hermanas que han cometido un desliz.

Queridos hermanos y hermanas, os agradezco una vez más a todos vosotros y a vuestros colaboradores vuestra generosidad y dedicación en el promover la responsabilidad misionera de los fieles, especialmente en el cuidado de los niños de la Obra de la Santa Infancia. Que Nuestra Señora interceda por vosotros. Os bendigo desde el fondo de mi corazón. Os agradezco lo que hacéis… Y vosotros, ¡no os olvidéis de rezar por mí, por favor!”.

Fuente: OMP España

5 de junio de 2023

El sueño del Papa Francisco: la cooperación misionera entre todos los miembros de la Iglesia

El Papa Francisco recibía este sábado en audiencia a los participantes en la Asamblea General anual de las Obras Misionales Pontificias, en la que participan más de 110 directores nacionales de la red de las OMP de todos los continentes, acompañados por el cardenal Luis Antonio Tagle. Junto al cardenal el presidente de las Obras Misionales Pontificias, Mons. Emilio Nappa, y los responsables de las diversas Obras.

El Papa se ha dirigido a todos ellos recordando que la comunidad cristiana es misionera por su propia naturaleza, que lo es desde el momento en que vino el Espíritu Santo “para hacer ese ‘desorden’ tremendo que ocurrió la mañana de Pentecostés”. Dirigía después su mirada al Corazón de Jesús, cuya solemnidad se celebra en este mes de junio, para reflexionar, a la luz de ese Corazón, “sobre el carisma y la misión de las Obras Misionales Pontificias”. Es en “el Corazón traspasado del Crucificado podemos descubrir la medida infinita del amor del Padre”. La misión a la que hemos sido enviados no es otra, señalaba el Papa Francisco, que “ser signo del Corazón de Cristo y del amor del Padre, abrazando al mundo entero. En esto encontramos el ‘corazón’ de la misión evangelizadora de la Iglesia: llegar a todos con el don del amor infinito de Dios, buscar a todos, acoger a todos, ofrecer nuestra vida por todos sin excluir a nadie”. Por tanto, “toda nuestra misión brota del Corazón de Cristo, para dejar que Él atraiga a todos hacia sí. Y este es el espíritu místico y misionero de la beata Paulina María Jaricot, fundadora de la Obra de la Propagación de la Fe, que fue tan devota del Sagrado Corazón de Jesús”.

P. José María Calderón, director nacional de OMP España, con el Papa Francisco

Recordó que, en la Constitución Praedicate Evangelium, con la que él mismo ha refrendado la misión y estructura de la Curia Romana las OMP son “instrumentos de promoción y de responsabilidad misionera de cada bautizado y para apoyar a las nuevas Iglesias particulares”. Es decir, “no son una mera agencia de distribución de fondos para los necesitados de ayuda, sino una realidad llamada a sostener la misión evangelizadora de la Iglesia universal y de las Iglesias locales y a alimentar el espíritu misionero en el Pueblo de Dios”. Animaba por ellos a los directores nacionales llegados de todo el mundo a “intensificar aún más, con la audacia y la fantasía del Espíritu Santo, las diversas actividades de animación, información y formación del espíritu misionero”. También les invitaba “a promover la responsabilidad misionera de los bautizados, potenciando la red capilar de las direcciones nacionales, tanto en los países de primera evangelización como en los de antigua tradición cristiana, que quizás necesitan una nueva primera evangelización”. Les pedía: “Por favor, no reduzcan las OMP al dinero. Este es un medio. Se necesita dinero, sí, pero no las reduzcan a eso. Son algo más grande que el dinero. Necesitamos el dinero para salir adelante. Pero si falta la espiritualidad y se trata solo de una empresa que produce dinero, llega inmediatamente la corrupción”.

A la luz de todo esto, “permítanme soñar junto a ustedes ‘con los ojos abiertos’, es decir, mirando lejos juntos”. Y el sueño más grande, decía el Papa, “es el de una cooperación misionera cada vez más estrecha y coordinada entre todos los miembros de la Iglesia. En este proceso ustedes tienen un papel importante, que se lo recuerda también el lema del padre Manna para la Pontificia Unión Misional: Toda la Iglesia para todo el mundo”. Este sueño exige cultivar la comunión y la fraternidad. Por eso, resulta “significativo que los fundadores de las Obras hayan sido un obispo, un sacerdote y dos laicas, es decir, representantes de diferentes categorías de bautizados; este es un signo que nos compromete a involucrar a todos los miembros del Pueblo de Dios en la animación misionera”.

Concluía el Papa Francisco dando las gracias a los “aquí presentes y a todos los colaboradores y colaboradoras su servicio, realizado a menudo ‘lejos de los reflectores’ y en medio de muchas dificultades. Les deseo que abunden siempre de celo apostólico y que estén apasionados por la evangelización. Lleven el Evangelio con alegría, para que se difunda por todo el mundo, y que la Virgen los acompañe como Madre. Los bendigo de corazón. Y, por favor, recen por mí. Gracias”.

Fuente: OMP España

6 de diciembre de 2022

El sacerdote italiano Emilio Nappa, nuevo presidente de las Obras Misionales Pontificias

 El Papa Francisco ha nombrado secretario adjunto del Dicasterio para la Evangelización con el cargo de presidente de las Obras Misionales Pontificias al sacerdote napolitano Emilio Nappa, de 50 años, otorgándole el título de arzobispo. El nuevo presidente sustituye a Mons. Giovanni Pietro Dal Toso que ha cumplido un quinquenio guiando a nivel internacional las Obras Misionales Pontificias.




El padre Emilio Nappa nació el 9 de agosto de 1972 en Nápoles. Ordenado sacerdote en la diócesis de Aversa el 28 de junio de 1997, obtuvo el doctorado en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana en 2004. Ha ocupado varios cargos en la diócesis, incluidos los de rector de la Iglesia de San Rocco, director y profesor de Teología Fundamental en el Instituto Superior Interdiocesano de Ciencias Religiosas del Área Santos Apóstoles Pedro y Pablo Casertana, en Capua, y canónigo de la catedral. Además, fue colaborador local de la Nunciatura Apostólica en Italia y funcionario de la Sección de Asuntos Generales de la Secretaría de Estado. Desde septiembre de 2022 trabajaba en la Secretaría de Economía.

Desde la entrada en vigor de la constitución apostólica Praedicate Evangelium, el pasado Pentecostés, la Congregación para la Evangelización de los Pueblos pasó a llamarse Dicasterio para la Evangelización. El Papa Francisco se reservó la presidencia – como prefecto – de este dicasterio que abarca dos secciones.

Sección para las cuestiones fundamentales de la evangelización en el mundo y sección para la primera evangelización y las nuevas Iglesias particulares. A esta última, dice la nueva constitución que rige la Curia Romana, “están encomendadas las Obras Misionales Pontificias: la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe, la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, la Obra Pontificia de la Infancia Misionera y la Pontificia Unión Misional, como instrumentos para promover la responsabilidad misionera de cada bautizado y para apoyar a las nuevas Iglesias particulares”.

También aclara la constitución que “la gestión de las subvenciones económicas destinadas a la cooperación misionera y su distribución equitativa se encomiendan al secretario adjunto de la sección con el cargo de presidente de las Obras Misionales Pontificias”. Así, “el patrimonio destinado a las misiones se administra a través de una oficina especial propia, dirigida por el secretario adjunto de sección, sin perjuicio de la obligación de rendir cuentas a la Secretaría de Asuntos económicos”.

Fuente: OMP España

22 de junio de 2022

400 años de Propaganda Fide al frente de la misión en los confines de la tierra

 El 22 de junio de 1622 el Papa Gregorio XV constituía un dicasterio vaticano para dirigir y coordinar las actividades misioneras en todo el mundo. Esta toma de conciencia de la prioridad de la evangelización, la potenció en todo el mundo evitando la injerencia del poder político. Bajo su jurisdicción hay en la actualidad 1.117 diócesis –una de cada tres del mundo-, conocidas como “territorios de misión”, donde vive cerca de la mitad de la población mundial. Con la reestructuración de la curia, ha pasado a formar parte del Dicasterio para la Evangelización, y el Papa le ha dado prioridad absoluta al asumir personalmente su dirección como prefecto, y ponerla en primer lugar en el organigrama de la curia.




Hoy se cumplen 400 años del nacimiento de la Congregación Propaganda Fide. El 22 de junio de 1622, el Papa Gregorio XV publicó la bula Inscrutabili divinae, con la que instituía un dicasterio vaticano desde el que coordinar la misión sin tener que depender de las coronas europeas. Fue un momento muy importante en la historia de la Iglesia, ya que representó una toma de conciencia sobre la llamada indelegable de anunciar a Cristo. Los territorios que se le confiaron eran enormes: prácticamente todo Asia, Oceanía, África, norte de Europa y partes de América.

“La Congregación se reveló crucial para hacer que la misión evangelizadora de la Iglesia sea realmente tal, independiente de las injerencias de los poderes mundanos, con el fin de constituir las Iglesias locales que hoy muestran tanto vigor”, explica el Papa Francisco, en el mensaje del Domund de este año. “Deseamos que la Congregación, como en los cuatro siglos pasados, con la luz y la fuerza del Espíritu, continúe e intensifique su trabajo de coordinar, organizar y animar la actividad misionera de la Iglesia”.

Desde el primer momento la Congregación impulsó el respeto a las culturas autóctonas y la conservación de las lenguas y de aquellas estructuras sociales que respetaban la dignidad de todas las personas. Las Instrucciones Romanas (1659) a los misioneros lo atestiguan. El anuncio del Evangelio hasta los confines de la tierra debía inculturarse sin perder su esencia. Asimismo, desde el inicio se invitó a formar vocaciones locales en las misiones.

El archivo de Propaganda Fide, uno de los más antiguos del mundo

Desde muy pronto se tuvo conciencia de la necesidad de guardar todas las cartas y documentos que enviaban los misioneros desde diversas partes del mundo. Así nació el archivo de Propaganda Fide, una de las fuentes más importantes para conocer la historia de la Congregación y de las misiones de la Iglesia. Y no solo eso, contiene también la historia de las culturas y los pueblos donde iban los misioneros. Cuenta con cerca de 12 millones de documentos, que ocupan 3 kilómetros y medio de estanterías.

Se puede encontrar, por ejemplo, el primer mapa de Australia, hecho por un misionero dominico 100 años de su descubrimiento oficial por Cook. O las primeras gramáticas de muchas lenguas, diccionarios –incluido el que escribió San Charles de Foucauld tuareg-francés-, estudios de botánica, fauna… O las primeras fotografías – unos 15.000 negativos en cristal- que se tomaron en las misiones.

Competencias de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos en la actualidad

Pablo VI, con la Constitución “Universae Regimini Ecclesiae” (15 de agosto de 1967), cambió su nombre y pasó a llamarse “Congregación para la Evangelización de los Pueblos”. Con la nueva reforma de la curia, que entró en vigor el pasado 5 de junio, cambia de nuevo de nombre, y pasa a ser la Segunda Sección del Dicasterio para la Evangelización, que ocupa el primer lugar en el organigrama de la curia, y cuyo prefecto es el mismo Francisco.

Actualmente se encarga de coordinar y dirigir la misión universal de la Iglesia en la primera evangelización, con poderes ejecutivos y administrativos: creación y división de diócesis, nombramiento de obispos… Bajo su jurisdicción están 1.117 territorios de misión, un tercio de las diócesis del mundo, donde vive cerca de la mitad de la población mundial, y donde se celebran uno de cada tres bautismos en el mundo.

De ella forman parte las Obras Misionales Pontificias: implican a todos los cristianos en la labor misionera a través de la oración y el donativo, y con lo recaudado sostienen el funcionamiento ordinario de los territorios de misión.

La reforma de Francisco

La reestructuración de la curia tras la constitución apostólica Praedicate Evangelium, refleja el deseo del Papa de que la Misión sea el paradigma de toda la pastoral de la Iglesia. El cardenal Luis Alfonso Tagle, ahora co-prefecto del Dicasterio, explicaba en declaraciones recientes a OMP que aún no hay detalles, pero que en general, la Segunda Sección del Dicasterio va a seguir haciendo lo mismo que hacía hasta ahora la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, pero ahora en comunión y comunicación con la Primera Sección, dedicada a la reflexión sobre la evangelización. “Creo que va a ser una oportunidad maravillosa de tener una Primera Sección que estudie las cuestiones de la evangelización, y la Segunda Sección llevará a la primera experiencias de África, de Asia, de Oceanía. Y también de Europa y Latinoamérica”, explicaba.

En cuanto al hecho de que el Papa se haya puesto al frente, el cardenal Tagle ve una declaración de intenciones. “Cuando el Papa ve una prioridad, él puede decir: yo voy a ser el prefecto. Creo que está mostrando su visión acerca de su papel como Papa: el Papa no es solo un administrador, es el primer evangelizador”, explicaba Tagle.

2022, un año “A hombros de gigantes”

El 400 aniversario del nacimiento de Propaganda Fide se enmarca en un año en el que la Iglesia universal celebra una serie de centenarios muy importantes para la misión: 400 años de la canonización de San Francisco de Javier, y 200 años desde que se fundó la Obra de la Propagación de la Fe (germen del Domund); 100 años desde que el Papa convirtió las Obras Misionales en “Pontificias” asumiendo varias iniciativas particulares que ya existían… Y como broche de oro, la beatificación el pasado 22 de mayo de Pauline Jaricot, la mujer que abrió el camino al Domund. Puedes ver más información sobre los centenarios aquí.


Fuente: OMP España

4 de mayo de 2022

Obras Misionales Pontificias cumple 100 años al servicio del Papa y de la misión

 La Obra de la Propagación de la Fe surgió hace 200 años de la mano de una joven laica francesa, Paulina Jaricot, que implicó a todos los bautizados en la misión universal. Su obra marcó un antes y un después en la historia misionera de la Iglesia. Este fue el germen de las otras Obras Misionales –Infancia Misionera y San Pedro Apóstol-, todas ellas iniciativas particulares. El Papa Pío XI las asumió como suyas hace hoy 100 años, y las declaró como Pontificias.





Los misioneros españoles se han unido a la celebración compartiendo lo que esta institución pontificia significa para la evangelización en el mundo. OMP España ha querido hacer un homenaje a sus fundadores a través del vídeo “A hombros de gigantes”.

Un 3 de mayo de 1822 Paulina Jaricot, con tan solo 21 años, revolucionó la misión de la Iglesia al implicar en ella a todos los católicos con su oración y donativos en la evangelización. Empezó con las obreras de la fábrica de su padre, formando grupos de 10 que rezaban por la misión y ofrecían sus donativos. La evangelización no era solo tarea de los misioneros sino de todos los bautizados. Nacía así hace 200 años la Obra de Propagación de la Fe, germen del Domund, e inspiradora del resto de las Obras Misionales, que fueron naciendo poco después, aplicando el mismo esquema para diferentes dimensiones de la misión: Infancia Misionera para sostener el trabajo misionero con niños (cuyo fundador fue monseñor Charles de Forbin-Janson), y San Pedro Apóstol para sostener las Vocaciones Nativas (cuya fundadora fue Juana Bigard).

También un 3 de mayo, pero en 1922, el Papa Pío XI asumió a estas tres Obras Misionales como suyas y les dio el carácter de Pontificias, en el motu proprio Romanorum Pontificum. Las Obras, que hasta entonces habían contado con la aprobación, el aplauso y el impulso de la Santa Sede, se convertían oficialmente en una institución propia de esta, en el cauce y medio propuesto a todas las comunidades de creyentes para participar en la empresa misionera. Posteriormente, ya en 1956, se unió a ellas la Pontificia Unión Misional, fundada por el beato Paolo Manna, para la formación y la espiritualidad misionera.

Desde hace 100 años, la Santa Sede cuenta con OMP para mantener vivo el espíritu misionero de los católicos, y para sostener a la Iglesia en los 1.117 territorios de misión, especialmente a través de jornadas misioneras tan importantes como las del Domund, Infancia Misionera y Vocaciones Nativas.

Un vídeo homenaje para los fundadores de las Obras Misionales Pontificias.

Con motivo de estos aniversarios, el director nacional de OMP España, José María Calderón, ha celebrado una Eucaristía de acción de gracias en la sede nacional, retransmitida en directo en el canal de OMP en Youtube. Inmediatamente después, se ha publicado el vídeo “A hombros de gigantes”, un homenaje a los cuatro fundadores de las Obras Misionales Pontificias que siguen inspirando y sosteniendo, aquí y ahora, el trabajo misionero en todo el mundo.

Los misioneros españoles, se unen al centenario

Con motivo de este aniversario, los misioneros españoles han querido compartir su valoración de esta institución al servicio de la misión. Estos son algunos de los testimonios recibidos:

“Para mí las Obras Misionales Pontificias son la seguridad de que no estoy sola en misiones con mi congregación, sino que estoy unida y sostenida por toda la Iglesia. Esto me da mucho ánimo y fuerza para seguir adelante. Durante los 37 años que llevo en Uganda, las OMP han caminado siempre con el pueblo”. Encarnita Cámara, misionera comboniana en Uganda

“OMP es una ventana abierta al mundo y a la realidad de la Misión Universal de Cristo y de la Iglesia. Cada año, la campaña de OMP nos recuerda que nuestros problemas no son los únicos, que no solo tenemos dificultades y retos nosotros, que… la Misión es común y universal que todos tenemos que implicarnos”. Rosario Martínez, religiosa de María Inmaculada en Burkina Faso

“El principal y más fiel de nuestros colaboradores han sido las Obras Misionales Pontificias con el apoyo del Domund, Infancia Misionera y Vocaciones Nativas. Sin la ayuda anual de las OMP no podríamos llegar ni a la mitad de lo que hacemos”. Monseñor Juan José Aguirre, misionero comboniano en República Centroafricana

“La España misionera de hoy no sería lo mismo sin Obras Misionales Pontificias. Antes la misión era una cosa individualista, ahora es una cosa masiva pero en conjunto; no solo una casita aquí y una casita allí. Son todas las misiones juntas haciendo una labor única”. Andrés Díaz de Rábago, sacerdote jesuita de 105 años, misionero en Taiwán.

Fuente: OMP España

18 de enero de 2022

2022, “a hombros de gigantes”

 El “año de los centenarios” de OMP ya camina a buen paso. Especialmente de enero a junio, este 2022 viene repleto de fechas importantes para tomar conciencia de que caminamos “A hombros de gigantes”. Y es que volver sobre esas grandes figuras de la misión que son los fundadores de las Obras Misionales Pontificias nos ayuda a “reconectar” con el carisma original de esta gran vía de participación misionera para toda la Iglesia. Traer a nuestra actualidad la iniciativa y el entusiasmo de estos pioneros es abrirnos a que el Espíritu nos indique nuevos modos de impulsar “hoy” la misión ad gentes “de siempre”.


En este mes de enero hemos tenido ya efemérides importantes. El día 6 se han cumplido 400 años de la creación de Propaganda Fide –la actual Congregación para la Evangelización de los Pueblos, de la que depende OMP– por el papa Gregorio XV. El 16, 150 años del nacimiento del beato Paolo Manna (1872-1952), fundador de la Pontificia Unión Misional. Y todavía nos queda otra cita más: el 31 entramos en el “año 100” de la revista Illuminare, que inició su andadura precisamente como boletín para reflejar la actividad en España de la Obra impulsada por el P. Manna.

Pasando por marzo, cuando se cumplirán, el día 12, los 400 años de la canonización del Patrono de las Misiones, san Francisco Javier, llegaremos a un mes de mayo cargado de significado para las OMP. El día 3 conmemoraremos los 200 años del inicio de la Obra de la Propagación de la Fe –impulsora del Domund–, fundada por Paulina Jaricot en 1822. Y el mismo 3 de mayo, otra gran celebración: los 100 años de la elevación a la categoría de “Pontificias” de las Obras de Propagación de la Fe, Infancia Misionera y San Pedro Apóstol, por iniciativa del papa Pío XI. Como broche de oro, Dios mediante, el día 22 tendrá lugar, además, la beatificación en Lyon (Francia) de Paulina Jaricot, fundadora de la primera de las Obras.

El 22 de junio, 400 aniversario de la solemne erección canónica de la Congregación de Propaganda Fide por el ya citado papa Gregorio XV, será el último de estos grandes centenarios. Pero, a lo largo del año, habrá más fechas, no tan “redondas”, que en cualquier caso será bueno recordar, siguiendo la estela de la vida de nuestros fundadores: los ya citados Paulina Jaricot y P. Paolo Manna, más Mons. de Forbin-Janson (Infancia Misionera) y Juana Bigard y su madre Estefanía (San Pedro Apóstol). Toda la información estará disponible, más adelante, en la web www.centenariosomp.es.


Fuente: OMP España

11 de enero de 2022

El mensaje del Domund 2022 del Papa recuerda a los fundadores de las OMP

 El Espíritu, dice el Papa Francisco en el mensaje para el Domund 2022, inspira a “hombres y mujeres sencillos para misiones extraordinarias”. Es lo que hizo con los fundadores de las Obras Misionales Pontificas, a los que este año se recuerda de una manera especial por la coincidencia de diversos centenarios. Mujeres y hombres que fueron testigos, y ese ha querido el Papa, inspirado en las palabras de Jesús resucitado a sus apóstoles, que sea el lema del Domund de este año: “Para que sean mis testigos” (Hch 1, 8).




Hecho público con 10 meses de antelación, este mensaje del Domund es en sí mismo un homenaje a estos testigos que pusieron en marcha cada una de las cuatro Obras Misionales Pontificias y a todos los que viven que “la Iglesia es misionera por naturaleza”. Un año verdaderamente jubilar, 2022, dice el mensaje, que “nos ofrece la ocasión de conmemorar algunas fechas relevantes para la vida y la misión de la Iglesia: la fundación hace 400 años de la Congregación de Propaganda Fide —hoy, para la Evangelización de los Pueblos— y de la Obra de la Propagación de la Fe, hace 200 años, que, junto a la Obra de la Santa Infancia y a la Obra de San Pedro Apóstol, obtuvieron hace 100 años el reconocimiento de ‘Pontificias’”.

En los fundadores de las OMP, como en cualquier discípulo que quiera seguir a Jesús de cerca, identifica el Papa los tres fundamentos de su vida y de su misión, recogidos en el texto de los Hechos de los Apóstoles: “Para que sean mis testigos”, “hasta los confines de la tierra” y “el Espíritu Santo vendrá sobre ustedes y recibirán su fuerza”. Ser testigo es a lo que está llamado cada cristiano, porque la Iglesia “no tiene otra misión si no la de evangelizar el mundo dando testimonio de Cristo. La identidad de la Iglesia es evangelizar”. El “hasta los confines de la tierra” es un cuestionamiento a todo discípulo para “ir siempre más allá de los lugares habituales para dar testimonio de Él”, porque “ninguna realidad humana es extraña a la atención de los discípulos de Cristo en su misión”. Y todo ello sabiendo que “el Espíritu es el verdadero protagonista de la misión, es Él quien da la palabra justa, en el momento preciso y en el modo apropiado” y es, también, “la única fuerza que podemos tener para predicar el Evangelio, para confesar la fe en el Señor”.

Ese mismo Espíritu inspiró a las fundadoras y fundadores de las Obras Misionales. La primera de ellos, Paulina Jaricot, cuya beatificación se celebrará este año, “acogió la inspiración de Dios para poner en movimiento una red de oración y colecta para los misioneros, de modo que los fieles pudieran participar activamente en la misión ‘hasta los confines de la tierra’. De esta genial idea nació la Jornada Mundial de las Misiones que celebramos cada año, y cuya colecta en todas las comunidades está destinada al fondo universal con el cual el Papa sostiene la actividad misionera”. Recuerda también el Papa Francisco al obispo francés Charles de Forbin-Janson, que comenzó la Obra de la Santa Infancia para promover la misión entre los niños con el lema “Los niños evangelizan a los niños, los niños rezan por los niños, los niños ayudan a los niños de todo el mundo”; así como a la señora Jeanne Bigard, que dio vida a la Obra de San Pedro Apóstol para el sostenimiento de los seminaristas y de los sacerdotes en tierra de misión. Estas tres obras misionales fueron reconocidas como “pontificias” precisamente hace cien años, recuerda el Papa Francisco. “Y fue también bajo la inspiración y guía del Espíritu Santo que el beato Pablo Manna, nacido hace 150 años, fundó la actual Pontificia Unión Misional para animar y sensibilizar hacia la misión a los sacerdotes, a los religiosos y a las religiosas, y a todo el Pueblo de Dios. El mismo Pablo VI formó parte de esta última Obra y confirmó el reconocimiento pontificio”. Espero, concluye el mensaje, “que las Iglesias locales puedan encontrar en estas Obras un sólido instrumento para alimentar el espíritu misionero en el Pueblo de Dios”.


Fuente: OMP España

14 de junio de 2021

Abiertas las inscripciones para la II edición de #CorrePorElDomund

 
Por segundo año y con novedades importantes, Obras Misionales Pontificias lanza la carrera por el Domund. En formato virtual y con diferentes distancias, el usuario podrá practicar deporte mientras colabora con el trabajo que realizan los misioneros en los lugares más desfavorecidos del planeta. Este año, y como principal novedad, la organización ha contado con la ayuda de patrocinadores que han querido ligar su imagen a la del Domund. Esto permite, además, ofrecer camisetas conmemorativas para los participantes que lo deseen.


Se trata de una camiseta técnica, de un material excelente para hacer deporte y que cuenta con unidades limitadas, por lo que la organización invita a todos a inscribirse cuanto antes. Durante el proceso de inscripción, el usuario podrá elegir entre recibirla en su casa por un precio mayor o recogerla en su delegación de misiones de forma gratuita. Además, al ser una actividad para todos los públicos, también hay una camiseta para niños. Un modelo especial, con tallas pequeñas para fomentar que sea una actividad en familia. Para quienes no deseen hacerse con la camiseta, contamos con un "dorsal cero".

"Es una ocasión única para colaborar de dos formas con el Domund" – declara José María Calderón, director de las Obras Misionales Pontificias en España – "además del donativo realizado con la inscripción, cada vez que te pongas la camiseta estarás mostrando a los demás que tú apoyas al Domund, que estás con los misioneros". Y es que la prueba, que no tiene un afán competitivo, pone también a disposición de los participantes una app para poder entrenar y competir contra el resto de usuarios. La aplicación Corre por el Domund estará disponible durante los meses de septiembre y octubre para los sistemas operativos iOS y Android.

Esta iniciativa surgió el pasado año a raíz de la pandemia de COVID19. "Lo que está claro es que estamos ante un cambio en los modelos de actuar de la sociedad, y por ello las misiones tenemos que buscar también nuevas formas de estar presentes entre las personas" – comenta Calderón.

En las próximas semanas iremos conociendo más novedades sobre la carrera como pueden ser las actividades para los colegios. Esta es una acción de sensibilización y por ello se proponen diferentes iniciativas dentro de un proyecto multidisciplinar escolar para realizar en los centros educativos.

Desde hoy las inscripciones están abiertas en correporeldomund.es y cualquiera que lo desee puede apuntarse, elegir la distancia que desea recorrer y empezar a entrenar. Será en la semana previa a la Jornada del Domund cuando comience la entrega de camisetas y la carrera por el Domund. Pero no solo se puede correr: también se puede caminar, solo o acompañado, pero siempre respetando las normas sanitarias. Lo importante es el Domund y los misioneros. Y saber que, gracias a nuestra colaboración, la Iglesia puede estar presente y hacer una gran labor social en gran parte del mundo.


Fuente: OMP